En la
Fuerza Armada Nacional el presupuesto para alimentación está siendo derrotado
por la hiperinflación madurista y se las tienen que inventar para “estirar” el
rancho
El
hambre avanza a paso de vencedores dentro de la Fuerza Armada Nacional. El rancho
que recibe la tropa y los oficiales cada vez es más escuálido. Hay reclutas que
pensaron que haciendo el servicio militar resolvían, por un tiempo, la falta de
comida en sus casas, pero tuvieron un duro contacto con la realidad y el hambre
aprieta.
Las
denuncias han sido hechas públicamente en diferentes partes de Venezuela.
Reclutas que dicen haber perdido 15 kilos en tres meses fueron divulgadas en
Barcelona, estado Anzoátegui. La “epidemia” pica y se extiende. Avanza a paso
de “vencedores”.
Ahora la
salida del personal de permiso los fines de semana se adelantó. Los mandan para
sus casas los viernes antes de las seis de la tarde y pueden regresar los
domingos a las ocho de la noche. De esa manera la Fuerza Armada Nacional se
ahorra la cena del viernes y las tres papas del sábado y las del domingo. Es
una manera de “estirar” la comida que hay en los cuarteles. En momentos en que
se empieza a hablar de una invasión imperial es muy malo tener el estómago
medio vacío. La puntería no será la misma.
