Ronald
Balza, economista y decano de la Facultad de Ciencias Económicas de la UCAB,
señaló este viernes que la solución a la crisis no pasa por un cambio del nombre
de la moneda.
Así lo
dijo en el programa de César Miguel Rondón, por Circuito Éxitos, cuando
el moderador le preguntó: “¿En qué situación estamos en este momento y en qué
va a derivar todo esto? Si la moneda no vale y los indicadores de inflación son
tan escalofriantes, ¿qué hacemos?”.
“Es
verdad que el bolívar cada vez compra menos y uno podría decir que un bolívar
no compra nada”, respondió Balza. “Es que los precios se van acelerando a una
velocidad que termina siendo muy superior al salario de muchas personas. Pero
eso no quiere decir que sea una moneda condenada”
Luego
precisó: “El problema es la percepción que las personas tienen sobre la moneda.
El hecho de que pierda valor tiene más que ver con las políticas fiscales,
monetarias y el problema de absoluta desconfianza que genera el gobierno, que
es lo que hace que el bolívar todos los días compre menos”.
Explicó
que “en realidad lo que compra menos es nuestro salario en unas condiciones en
las que no hay producción, en las que las importaciones han caído. Esta
economía incluso se está desdolarizando (…). Nos terminamos quedando no con una
moneda que no compra nada, sino con nada que comprar en el país”.
Cambio
de nombre de la moneda
Por
otro lado, Rondón preguntó: “Estos países latinoamericanos que recurrieron a
nuevas monedas, no bolívar fuerte sino monedas completamente distintas (…)
¿encontraron salida por esa vía? ¿Fue una solución satisfactoria o hay que
apelar a otros mecanismos?”.
“El
hecho de que el Presidente de la República nos diga que hay una nueva moneda
que se llama petro no nos tranquiliza en nada, porque sabemos que todo lo demás
no sirve”, enfatizó Balza.
“Todo
lo contrario”, agregó Rondón, “la gente lo mira con una suspicacia muy fuerte”.
“Claro,
porque uno podría preguntar si el problema es cambiar el nombre de la moneda o
cambiar lo que hace que la moneda pierda valor”, apuntó el economista.
Según
indicó, “son varios problemas que simultáneamente se presentan. Si el Gobierno
tiene un descalabro fiscal y entonces el BCV genera bolívares para darle a
Pdvsa para que Pdvsa compre con eso, pues todos los demás vamos a poder comprar
cada vez menos (…). Al final quienes no recibimos esos bolívares que son repartidos
por Pdvsa tenemos un bolívar que compra relativamente menos, porque la
producción no aumentó, porque las importaciones se cayeron cuando cayó la
disponibilidad de divisas y porque el bolívar compra para el que lo tiene, no
para el que no lo tiene”.
Consecuencias
políticas
Adicionalmente,
Rondón preguntó: “¿Esto no tiene consecuencias políticas?”.
“Yo
pienso que las ha tenido. El Presidente, para sostenerse en el poder, ha tenido
que recurrir a represión de una manera que ha sido muy pública, en algunos
casos ha sido selectiva, en otros casos ha sido indiscriminada; ha tenido que
dirigirse a sus partidarios con unos mecanismos muy distintos de atención
social a los que se habían utilizado durante los años del presidente Chávez
(…). El Presidente ha prometido muchas veces que va a atender la economía,
‘ahora sí’, es como el cuento del gallo pelón, que ahora es el cuento del nuevo
Dicom. A cada rato es un nuevo Dicom. En el medio aparecen yuanes, petros y
aparecen sorpresas, es como un teatro de títeres”, expresó Balza.
“Lamentablemente
las consecuencias políticas incluyen haber pasado de esa disposición del
presidente Chávez a ganar elecciones y a humillar a los derrotados, a no hacer
elecciones o hacerlas en condiciones en las que no se pueda participar con
confianza”.
