Alessandro Di
Stasio /
Con interrogantes y poca confianza. Aunque la oferta
pública del petro dio inicio este viernes, 23 de marzo, aún luce lleno de
limitantes que podrían ahuyentar a posibles inversionistas: no tiene un precio
oficial y ya fue sancionado por la administración de Donald Trump, que prohibió
hacer transacciones con cualquier moneda digital emitida por el Gobierno
venezolano.
Sin embargo, el presidente Nicolás Maduro hizo caso omiso
y ordenó el uso del petro en todos los servicios del Estado: pago de deuda
externa, exportaciones e importaciones, y a nivel nacional “para que hasta en
las camioneticas se pague con criptomonedas“.
Con este nuevo mecanismo, explicó, se buscará conseguir
financiamiento sin verse afectado por las sanciones estadounidenses. Pero, ¿se
podrá cumplir esa meta?
Mariano de Alba, abogado experto en derecho
internacional, dijo a Efecto Cocuyo que el verdadero problema es la poca
confianza que transmite el Gobierno venezolano en los inversionistas como
consecuencia del “pésimo manejo de la economía, la falta de reglas claras y la
situación de incumplimiento de obligaciones”.
“Incluso si hubiese algún inversionista pensando hacerlo
(invertir en petros), la prohibición del Gobierno de Estados Unidos lo hace
imposible para personas y empresas estadounidenses o que estén presentes en ese
país. Al ser Estados Unidos uno de los principales centros financieros del
mundo, el campo de posibles inversionistas queda sumamente reducido”, advirtió.
Pero el petro carece de algunas de las características
principales de las criptomonedas: un sistema descentralizado y una blockchain
soportada por medios tecnológicos, y materiales. Por el contrario, este
criptoactivo será controlado exclusivamente por el Gobierno venezolano que,
hasta ahora, ni siquiera ha puesto un valor oficial al petro.
“La convertibilidad de la moneda es limitada y es falso
que esté respaldada por las reservas petroleras, ya que en ningún momento se
puede intercambiar por barriles de petróleo o un derecho de propiedad sobre las
reservas. En pocas palabras, los incentivos para que cualquier ciudadano
razonable invierta en el petro son nulos“, precisó De Alba.
“No hay evidencia de que se hayan transado petros”
A pesar de que el presidente Maduro expresó que durante
la preventa ―iniciada el 20 de febrero― se obtuvieron 200.927 ofertas de
intención de compra por parte de individuos y entidades de 133 países por un
monto total de 5.025.181.787,54 dólares, aún no hay manera de verificarlo.
Para Jean Paul Leidenz, economista senior de la firma
Ecoanalítica, al tratarse de una información reservada del Gobierno, no existe
evidencia de que se hayan transado petros.
También cuestiona la estrategia anunciada por el jefe de
Estado de fijar pagos en petros a distintos organismos internacionales, pues el
riesgo resulta alto para los tenedores de la deuda.
“Por razones de riesgo económico, y falta de definición
legal sobre los derechos de propiedad de los barriles de respaldo”, detalló el
economista como algunas de las limitaciones para invertir en petros.
Además, destacó que el campo número uno del Bloque
Ayacucho de la Faja Petrolífera del Orinoco ―campo que dará un respaldo de
5.342 millones de barriles de petróleo al petro, según Maduro― no está siendo
explotado ni posee una empresa mixta planificada para explotarlo.
¿Quiénes transarán petros?
Mientras el mandatario detalló que todas las personas
jurídicas y naturales podrán comprar la criptomoneda a partir de este viernes,
23 de marzo, a través del portal web www.elpetro.gob.ve, De Alba considera que
“no hay posibilidad de que un inversionista razonable vea como una buena opción
invertir en el petro porque sencillamente las condiciones no están dadas“.
Y detalla que pudiera ser un mecanismo utilizado para el
lavado de dinero y sobreponerse a las restricciones financieras que perjudican
a las instituciones venezolanos al momento de buscar adquirir nuevos
financiamientos.
“Algún gobierno podría preferir prestar ayuda u otorgar
algún préstamo al régimen de Nicolás Maduro a través de esa vía (petro) para
que la operación no pueda ser detectada o verse complicada operacionalmente en
el sistema financiero global”, recalcó.
De acuerdo con el Presidente, el petro únicamente se
podrá transar en euros, liras turcas, yuanes, rublos y criptomonedas (bitcoin,
ethereum y zen).
Más cerca de Rusia
y China
Desde que comenzaron a aplicarse sanciones contra el
Gobierno venezolano, inicialmente contra funcionarios y luego el bloqueo a
financiamientos, las relaciones de Venezuela con China y Rusia han aumentado.
No obstante, ya hay cierto recelo de las autoridades asiáticas con las finanzas
venezolanas.
“Entre las élites de China, y en menor grado de Rusia,
existe ya un debate sobre la conveniencia de seguir prestando dinero al
gobierno de Venezuela, porque la práctica ha demostrado que no son buenas
inversiones. Por ejemplo, 2017 fue el primer año desde 2009 en que China no le
prestó ni un centavo al gobierno venezolano. Y en Rusia, hay distintos grupos
que están presionando al presidente de Rosneft, Igor Sechin, para que limite
seriamente sus actividades en Venezuela por lo riesgosas y poco rentables que
son”, detalló el abogado.
Y, según indicaron distintas fuentes a la agencia
Reuters, el Gobierno chino no otorgará más fondos a la administración de Maduro
hasta que sea cancelada por completo la deuda contraída por el expresidente
Hugo Chávez equivalente a unos $50.000 millones.
A juicio de De Alba, el gobierno de Maduro sufre un cada
vez mayor aislamiento internacional en lo político y económico. “Cada día se
complica más el margen de gobernabilidad para Nicolás Maduro, porque se hace
más difícil y costoso mantener operaciones comerciales, tener acceso a otros
mercados y recibir préstamos de otros países”, concluyó.
