lunes, 30 de marzo de 2020

marzo 30, 2020


Después del anuncio del Gobierno Norteamericano de poner precio a las cabezas de alias “El Marrano de Miraflores” y sus secuaces, entre ellos el número dos del chavismo, mejor conocido como el “La Hiena de El Furrial”, los cuerpos de represión al servicio de la dictadura han desatado sus demonios en contra de dirigentes políticos prodemocráticos en todo el país, dejando clara evidencia de que USA les ha dado donde les duele.
Ya no es un secreto para nadie la participación del régimen en actividades de narcotráfico a través de la organización delictiva conocida como El Cartel de los Soles, donde los jerarcas de la dictadura y militares de alto rango, a partes iguales, se encargan de la fabricación, distribución y tráfico ilegal de cocaína, desde Venezuela hacia países como Estados Unidos y Francia.

En una operación llevada a cabo por esbirros de baja ralea dependientes del régimen, pintaron amenazas en las paredes de decenas de líderes en todo el país, entre ellos, los diputados Karin Vera, Luis Lipa y Alfonso Marquina, quizá con el fin de tomar represalias contra aquellos que han estado constantemente denunciando los abusos de la dictadura.

En Portuguesa las víctimas de esta operación de amedrentamiento fueron la diputada María Beatriz Martínez, Ángel Eduardo Patty, Secretario General de Primero Justicia en Araure y Jesús Roldán Gudiño, también miembro de la tolda aurinegra.

 
Así quedó la foto del dirigente político de Primero Justicia, Ángel Eduardo Patty / FOTO: cortesía

Al respecto, la diputada Martínez señaló a través de Twitter que estos actos tienen como fin último la intimidación a través del terrorismo, sin embargo, escribió, “No es contra nosotros que el pueblo tiene furia”, en referencia a la firma que le dan a los mensajes: “La Furia Bolivariana”.

Cabe destacar que este tipo de actos, propios de los regímenes totalitarios, marcados por la cobardía de esconderse tras un pseudónimo que suene aterrador, normalmente se ejecutan para cubrir las fisuras en el esquema de control social y político, dejando en meridiana evidencia los primeros indicios de lo que puede convertirse en una grave crisis de ingobernabilidad, de ahí que hoy mismo, alias “El Marrano de Miraflores”, amenazara nuevamente con su “operación tun tun”.