La Coalición de Organizaciones
por el Derecho a la Salud y la Vida (Codevida) rechazó este lunes, a través de
un comunicado, las declaraciones de las autoridades del gobierno venezolano que
insisten en negar la situación de emergencia humanitaria que vive el país y que
ha provocado la muerte de cientos de venezolanos, así como el deterioro del
estado de salud de la población en general.
La reacción devino de las más
recientes declaraciones de la presidenta de la ilegítima Asamblea Nacional
Constituyente (ANC), Delcy Rodríguez, quien declaró el domingo durante una
entrevista en el programa José Vicente Hoy, que transmite Televen, que
“Venezuela no está para mendigar, Venezuela tiene posibilidades y tiene además
la capacidad de adquirir los medicamentos, los alimentos”.
Atribuyó, sin embargo, la
imposibilidad de adquirir las medicinas y los alimentos tras años de severa
escasez, a las sanciones internacionales, que son individuales y recaen solo
sobre los funcionarios sancionados por el gobierno de Estados Unidos y la Unión
Europea.
Pero no es la primera vez que Rodríguez
desestima la crisis humanitaria en el país. En 2017, durante su primer discurso
como presidenta de la ANC, dijo que "en Venezuela no hay hambre, en
Venezuela hay voluntad... aquí no hay crisis humanitaria, aquí hay amor".
El discurso que desestima la
ausencia de medicamentos, el brote de enfermedades y los crecientes casos de
desnutrición es común entre los funcionarios gubernamentales.
En ese sentido, la
organización responsabilizó al gobierno de las muertes y severos daños a la
salud y al estado nutricional de los grupos de población más afectados,
ocurridas a diario y en creciente aumento durante las últimas semanas, “a no
ser que cumplan con su obligación de recurrir a los mecanismos de asistencia y
cooperación de organismos internacionales, los cuales se encuentran a la espera
de respuesta, así como todos los venezolanos en su derecho a exigirlos”.
Codevida aseveró que el
gobierno no puede alegar que se tiene la capacidad de solucionar la emergencia
“cuando las mismas autoridades han demostrado que no cuentan con los medios
financieros, institucionales y técnicos para asistir a la población de forma
perentoria, al tomar medidas de reducción drástica de los recursos para
importaciones en salud y alimentación, la inhabilitación o cierre de una gran
cantidad de centros de salud públicos en todas las entidades regionales por
falta de personal y de insumos, y el racionamiento severo de tratamientos,
insumos médicos y nutricionales importados y distribuidos de manera
discriminatoria, conduciendo a que todas las personas excluidas sean condenadas
al sufrimiento físico y mental y a perder la vida sin acceso a otras vías que
no sean las importaciones, bajo el monopolio del Estado”.
La organización recalcó que no
existe ninguna razón aceptable para que el gobierno se niegue a utilizar los
mecanismos de asistencia y cooperación internacional que están a su disposición
y activarlos de inmediato.
Alertas sostenidas desde 2013
Desde 2013, Codevida ha
advertido sobre la existencia de una profunda crisis en la atención sanitaria y
nutricional de la población venezolana debido al grave colapso de los sistemas
de salud y de abastecimiento a nivel nacional, “que fue escalando velozmente hasta
transformarse en una emergencia de características humanitarias en 2016 por la
ausencia de respuesta del gobierno nacional y la negativa permanente al uso de
la asistencia y la cooperación a disposición del Estado venezolano en los
organismos internacionales de los cuales es miembro”.
En 2017, señalan, por la
instalación de la mesa de negociación entre el gobierno y la oposición a través
de la facilitación de un grupo de cancilleres, Codevida presentó un conjunto de
mecanismos “concretos, viables y expeditos” que pueden activarse a través de la
Oficina Panamericana de la Salud (OPS) y el Fondo de las Naciones Unidas para
la Infancia (Unicef), “en vista de la gran cantidad de personas que por más de
un año se encuentran privadas de medicinas, servicios de salud y suplementos
nutricionales, enfrentando una muerte inminente o severos daños a su integridad
física de no implementarse estos mecanismos con carácter de urgencia”.
La organización sostuvo que no
comparte los llamados públicos a medidas de “intervención humanitaria”
planteadas por algunos actores de la oposición y manifestó que la asistencia y
la cooperación internacional de carácter humanitario “constituye un cuerpo de
conocimientos y acciones dirigidas a socorrer, asistir y proteger a la
población de manera imparcial e independiente de intereses políticos o
económicos, teniendo como prioridad absoluta la vida y el bienestar de las
personas en situaciones de gran sufrimiento o daño para las cuales no existen o
son insuficientes las capacidades internas sin importar las circunstancias que
las hayan generado”.
Codevida recalcó que los
principios humanitarios de imparcialidad e independencia de la asistencia y la
cooperación ofrecida por los organismos internacionales, “no eximen de
responsabilidades a los Estados cuando rehúsan permitir su implementación con
la rapidez y las condiciones de transparencia y participación necesarias,
teniendo plena consciencia de la gravedad de la situación y estando en sus
manos el poder de salvar las vidas de más de 300 mil personas en condiciones de
salud crónica (Hemofilia, Trasplantados, personas con Cáncer, Esclerosis Múltiple,
Parkinson, Hipertensión Pulmonar, Colitis Ulcerosa, Personas en Diálisis, entre
otras) y de 77 mil personas con VIH por la ausencia de Antiretrovirales, y la
asistencia de unas 4 millones de personas con serios problemas para acceder a
sus tratamientos, entre los cuales se encuentran diabetes e hipertensión”.
