El presidente de Datanálisis, Luis Vicente León,
precisó que el verdadero dilema alrededor de las venideras elecciones presidenciales
es que la oposición logre tener una estrategia y liderazgos claros y capaces de
motivar a la población.
“Votar o no votar es un falso dilema. Tener una
estrategia clara y un liderazgo capaz de motivar a la población en busca,
unidos, de un objetivo concreto y posible o dejarse llevar por las diferencias
y no por las coincidencias. Ese es el dilema”, escribió el economista en
Twitter.
En un artículo de opinión publicado este jueves
en Prodavinci, León destacó que estas elecciones no cumplen con las condiciones
normales, por lo que existe una “deficiencia democrática” y, en ese sentido,
explicó que “una fuerza política que se enfrenta a un poder abusivo tiene
frente a sí un aparente dilema: participar o no participar”.
“Los argumentos de la no participación son muy
fáciles de entender: ¿por qué ir a una elección sesgada? ¿Por qué validar un
proceso ilegítimo, donde tus probabilidades de triunfo son claramente
minoritarias? ¿Por qué aceptar condiciones no democráticas? En esta decisión,
la estrategia es llamar a la abstención como un mecanismo de protesta y
deslegitimación del gobierno abusador”, acotó.
Asimismo indicó que “la segunda posibilidad es
participar bajo protesta. El argumento se basa en la idea de que una fuerza
opositora, contundentemente mayoritaria, si está unida puede superar las
barreras y las desventajas, creando un momentum estelar de presión en el que el
Gobierno correrá riesgos relevantes por impedir el triunfo de la mayoría”.
Ante esos escenarios, León destacó que una
pregunta que le hacen con frecuencia es si vale la pena votar o abstenerse, a
loq ue respondió: “Ese no es el dilema actual. Si el objetivo es producir un
cambio político en el país, el dilema no es si se debe votar o abstenerse. La
pregunta central es si la oposición es capaz de reconstruir la unidad y
movilizar a las fuerzas opositoras, pues la decisión correcta siempre será la que
te lleve a actuar con coherencia estratégica y unidad de propósito. Divididos,
la derrota está cantada, votes o no”.
